jueves, 21 de abril de 2016

Con Jimmy en Paracas.


 Análisis de “Con Jimmy, en Paracas”.


Alfredo Bryce Echenique a través de este relato nos pasea por su país natal Perú, describiéndonos la tropical región de Paracas, exponiendo la relación de un padre ejemplar con su  hijo dócil, noble e incapaz de darle un dolor de cabeza. Anegados a una historia donde lo imprevisto se roba el papel de protagonista.

Manolo relata cómo era la vida laboral de su padre Juanito y lo importante que era él para sus jefes en su trabajo. Admiraba de su padre, y pese a que su vestimenta en los viajes de trabajo siempre era la misma, era impecable. Juanito no tenía inconveniente en llevar a su hijo Manolo a sus viajes de negocios con todos los gastos pagos, cuando su esposa no pudiera asistir. Esta vez el viaje sería a Paracas. Manolo era un niño tan noble que se adaptaba a las condiciones de viaje de su padre, como ir lentamente todo el camino sin escuchar ni una sola canción, pero esto no dejaba de emocionarlo en su nueva aventura.  

Al llegar a Paracas, luego de dejar las maletas en el “bungalow”  lo primero que hicieron fue almorzar en el restaurante del lujoso hotel. Los mozos por no conocer a estas personas, eran desatentos y déspotas con ellos. Lo inesperado y sorprendente del viaje fue encontrar a Jimmy, un jovencito muy atractivo, compañero del colegio de Manolo e hijo del jefe de su padre. Mientras comparten tragos y cigarrillos en la mesa con Jimmy, se dan cuenta de que el trato del mozo era muy distinto, casi como el de un esclavo amable y feliz por la presencia del joven adinerado. Jimmy les demuestra a Manolo y a su padre, que con tan solo 16 años, posee un gran libertinaje y que su padre cumplía con todos sus caprichos. Jimmy le propuso a Manolo un paseo para mostrarle diversas cosas, al que Don Juanito reaccionó sin preocupación. En ese momento la única inquietud de Manolo era que Jimmy no le preguntara cuál carro tenía porque el que era de su padre, era un auto Pontiac antiguo. Finalizando el día a orillas del mar, Jimmy insistía en hablar de órganos genitales masculinos a lo que su compañero Manolo evitaba responder. Hasta que una inadecuada pregunta hecha por Jimmy hace que Manolo se abrume y salga corriendo.


Es un cuento que ayudará a muchos padres a reflexionar en su actitud permisiva con sus hijos, y que no solo por tener un compañero pudiente, hijo de su jefe, deberían darle fácilmente permisos. Nos muestra la realidad que puede estar pasando en la vida de los hijos, que enseñarlos a ser dóciles a veces no es tan bueno porque hace que ellos eviten comunicar las cosas que les suceden y sienten. Don Jaime, cumpliendo con los lujos de su hijo, no le muestra el camino del buen trabajo, sino que hace que Jimmy sea un joven que tiene tres años más que los de su clase, es bebedor y fumador sin preocuparse en su futuro.
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